De los dioses a los átomos. Una mirada hacia la evolución del conocimiento


Desde los comienzos, el hombre ha buscado encontrar respuestas, unas más fáciles y otras más difíciles acerca de los fenómenos de la naturaleza: ¿Cómo surgió el universo? ¿Porqué llueve? ¿Cómo se reproduce la vida? Al comienzo, para la humanidad era confuso y difícil conseguir una respuesta, por lo que comenzó a llenar vacíos con mitos. Pero con el paso del tiempo y descubrimientos, se fueron resolviendo enigmas que permitieron los avances tecnológicos. Esta es una mirada a una historia en donde no fue fácil llegar a donde hoy estamos.

El universo es un mar de misterio que la humanidad explora desde el comienzo, en que busca respuesta a muchos interrogantes. Aquella pregunta que fue la madre de todas las religiones en el mundo fue ¿De dónde venimos todos y todo en el universo? En torno a esta pregunta la mayoría de culturas crearon mitos sobre el dios del sol, de las lluvias, de la tierra, del fuego y aquellos dioses que dieron vida al hombre. Todo simplemente porque en los inicios de la historia, no habían todavía comenzado a indagar y hacer descubrimientos acerca del universo y la naturaleza. Debido a la ignorancia y a que no conocían los microbios responsables de las enfermedades, cuando alguien le daba una infección que hoy la trata la medicina, le atribuían una explicación sobrenatural, como una maldición de los dioses o demonios que lo atormentaban, lo cual para curar una enfermedad, había que hacer un ritual.

De la ignorancia a la razón griega

Hasta el momento la visión del universo estaba condicionada por los mitos, los dioses y la superstición, pero hubo unas personas singulares decidieron buscar la respuesta a aquellos interrogantes de forma distinta. En el año 500 A. C., surgieron los primeros filósofos en la Antigua Grecia en donde por primera vez, no se basaron en historias de dioses, sino que decidieron responder a aquellas preguntas observando la naturaleza. La filosofía, que consiste en la forma en como se piensa y se intenta responder aquellos interrogantes, fue la base de todas las ciencias que conocemos hoy. Aquellas personas como Demócrito, Euclides, Pitágoras, Hipócrates, Arquímedes, entre otros, fueron los que sembraron la semilla en disciplinas como física, matemáticas, ciencias naturales, medicina, ciencias humanas.


La religión, el fanatismo y la superstición

Aquellos pensadores dieron un buen comienzo en la historia, pero por hechos históricos, como cuando el emperador Constantino en el año 324, convirtió el cristianismo como la religión oficial del Imperio Romano, dicha religión adquirió un poder político en el Imperio, que al caer el Imperio Romano en el Siglo V, la Iglesia tenía tal poderío, que con los siglos posteriores no solamente predicaba la fe, también controlaba las vidas y las ideas de las personas. Todo se basaba en lo que decía la biblia y lo que dijera la Iglesia, y como consideraban que dichas escrituras fueron escritas por “Dios”, por lo tanto, eran dogmas que debían ser incuestionables. Cuando una persona intentaba observar el mundo de una manera científica, era considerada como un hereje y su voz era silenciada. La Edad Media fue una edad en donde las personas no podían pensar libremente y cuestionarse, porque la Iglesia era el “Gran Hermano” medieval que no permitía que la gente pensara y aportara a las ciencias, era la institución que decía que la gente no debía pensar, sino que debía ser sumisa a los mandatos de un papa. Fueron 1000 años en donde no hubo avances científicos, ni tecnológicos y en donde la religión fue un monopolio que, a través de teocentrismo y de la fe manipulaba las masas.


Teocentrismo, un fanatismo que cobró víctimas inocentes

La Inquisición fue la institución de la iglesia más cruel y sanguinaria de la historia, en que sí uno tenía una idea contraria a los dogmas de la fe cristiana, era motivo de encarcelamiento, tortura, la humillación pública y hasta ser quemado vivo. Hubo científicos como Galileo Galilei que, por el hecho de refutar los dictados de la Iglesia, como que la tierra gira alrededor del sol, en vez de ser el centro del universo, fueron reprimidos sus pensamientos, sus obras científicas destruidas, y a pesar de que no fue quemado vivo, no pudo contribuir libremente con el desarrollo de la ciencia a las personas. Otros, fueron menos afortunados, en donde sufrieron las peores consecuencias. El simple hecho de no observar directamente la naturaleza y basarse solo en las doctrinas de fe, fueron los condicionamientos de muchos que eran fanáticos que les impedía ver la verdadera realidad y por tanto, una visión distorsionada de las cosas. Por tanto, quienes intentaban mostrarla, eran agredidos. Sin embargo, a pesar de la oscuridad que reinó en aquella época ganó la ciencia, gracias a aquellos filósofos de la Ilustración francesa como Voltaire, Montesquieu, Rousseau, contribuyeron a que en Francia hubiese la revolución y aquella Iglesia opresora fuera apartada del poder, lo cual en los siglos posteriores floreciera de manera increíble el desarrollo de las ciencias.

Siglo XX y XXI

El Siglo XX fue el siglo de las ciencias, psicología, de la física atómica y cuántica, electrónica, de los derechos de la mujer. Fue la época en que la educación pasó de ser un lujo de las altas clases a ser algo en que todas las clases sociales por lo menos podría aprender a leer y escribir. Vale la pena mencionar que, en ese siglo, hubieron personas como Albert Einstein que cambió el paradigma de la física; Marie Curie contribuyó de forma significativa en los comienzos de la física atómica y fue también la primera mujer que aportó a la ciencias de forma importante; Enrico Fermi, en la construcción del primer reactor de fisión nuclear y el desarrollo física atómica y Alan Turing sentó las bases de la computación.

Hoy ya no pensamos que Adán y Eva fueron las primeras personas que habitaron el mundo, que lo que nos rodea fue creado en 7 días, porque han descubierto fósiles que datan de millones de años, o que alguien tenga una facultad sobrenatural de doblar cucharas o levantar objetos, porque en todos los casos son fraudes o trucos de ilusionismo. A pesar de que resta mucho camino por recorrer para las ciencias, la lección que queda en la historia es que, en primer lugar, hay que dar libre paso a libre pensamiento; en segundo lugar, que la visión basada en la religión, condiciona la visión de la verdadera realidad de las cosas y en tercer lugar, de que estamos en una época tecnológica en donde a pesar de las facilidades de comunicarnos, de informarnos y aprender por medio de las nuevas tecnologías, hoy hay nuevas formas de manipulación de pensamiento y de desinformación, como cuando los medios masivos en vez de inculcar la cultura y el conocimiento, como lo hacía unas décadas atrás, hoy sea un espacio de sensacionalismo y un arma que usa los políticos para infundir miedo en las personas, distorsiones de los verdaderos hechos. Lo único importante es ser consciente y contribuir a que se mantenga las libertades y se aporte algo nuevo que beneficie al género humano.